Love is blue es el título de la exposición que Federico Granell presenta en la galería Gema Llamazares y que podrá visitarse hasta el 9 de junio.
En ella, este artista natural de Cangas del Narcea muestra una completa exposición que reúne pintura, escultura y vídeo, y que supone la continuación de la obra que Federico pintó para ilustrar la ópera Werther. Actualmente, dicha obra sigue expuesta en el Barjola dentro de la muestra Arte y ópera: la más bella criatura, exposición que el artista recomienda visitar antes de acudir a Gema Llamazares.
Federico Granell plasma en sus lienzos espacios urbanos y entornos naturales neutrales e imprecisos en los que cualquiera de nosotros podría reconocerse e incluso encontrarse. Se trata de espacios sencillos, íntimos, representados todos ellos en el momento previo al anochecer, cuando las luces y las sombras se proyectan sobre los edificios y las aceras, creando efectos de claroscuro que Federico sabe resolver con destreza.
Hay en su pintura algo de Hopper, no sólo en esa preocupación por la luz sino también en la atmósfera de aislamiento total que envuelve a los personajes de sus cuadros, siempre sombríos y ausentes, inmersos en sus propia soledad mientras deambulan por ciudades que parecen devorarlos.
En cuanto a la escultura, donde continúan los motivos de soledad e incomunicación de la pintura, destacaría Los viajes por venir, en la que un niño permanece sentado frente a una ciudad imaginaria, hecha con bloques de juguete, mientras un tren mecánico recorre la distancia que los separa. Sin duda una muy recomendable exposición que no conviene perderse.


Hasta el próximo 29 de mayo
Cuando se le pregunta el porqué de esas figuras femeninas recurrentes, el artista responde tímidamente que no hay un porqué, sino una atracción por la mujer, por sus formas sugerentes y seductoras. Según el artista, la mujer se presta más que el hombre a este tipo de representaciones y por esta razón, afirma, “los hombres me salen peor”, algo que es altamente discutible tras ver la exposición. Lo que pasa es que están eclipsados por esas mujeres esteatopígicas y exuberantes que relegan a los personajes masculinos a un inmerecido segundo plano.






Durante la celebración de la 
Jorge Hernández
Jorge representa escenas catastróficas y de destrucción que no nos resultan en absoluto desagradables, todo lo contrario, nos atraen y nos fascinan con su estética pop y con el ingenio y la ironía que este artista onubense ha sabido otorgarles.


